
Era una hermosa mañana en el colegio Señora del Santísimo Sagrado Sacramento y los niños de primer grado jugaban alegremente en el patio.
Uno de los niños lanza un chupetín contra la pared y se ponen a discutir. El infante más gordito parece el más ofuscado por la riña. La señorita interviene.
Seño: Quién tiró el chupetín contra la pared?
Alumno: Flavio! - Contesta el niño rollizo.
Flavio: Botón. - Replica Flavio enardecido.
Seño: Y porqué lo tiraste?
Flavio: Bola de pan! - insiste. El osezno se pone a llorar y la señorita interrumpe.
Seño: Basta Flavio! ¿Cuál es el problema? - Instiga la maestra.
Flavio: Me aburro! Soy demasiado inteligente para estar en primer grado. Mis compañeros saben la mitad de lo que yo sé. Quiero ir a tecrero! No aguanto más! Quiero ir a tercero!
Flavio se pone a gritar incansablemente hasta que la seño, por no partirle el borrador en un ojo, lo manda a dirección. Mientras Flavio esperaba en la antesala, la seño le explica la situación al Director (del cuál se rumoreaba que estaba enamorada) y él le propone hacerle una prueba al muchacho para ver si realmente está capacitado para ir a tercer grado.
A ella no le gusta la idea porque piensa que Flavio es maleducado y egocéntrico, pero accede al cuestionario ya que la subjetividad no puede entrar en juego en la enseñanza. Algunos docentes argentinos tomen nota de esta última frase.
Director: A ver Flavio, ¿Cuánto es 3 por 3?
Flavio: "9"
Director: Y si compro 1 kilo de naranjas y uso medio quilo para hacer un jugo. ¿Cuánto me queda?
Flavio: "Medio kilo"
El director continúa por casi una hora con una batería de preguntas que sólo un excelente alumno de tercer grado debe conocer y Flavio no comete ningún error. Ante la evidente inteligencia del menor, el Director comenta por lo bajo con la seño mientras Flavio sonríe. “Creo que tendremos que pasarlo al tercer grado “.
Ella, no muy objetiva y en una actitud típica de maestra del Normal 8 piensa. “Yo a este pendejo lo voy a cagar.”
Seño: Sr. Director, me gustaría hacerle a Flavio más preguntas. Me permite?
El director confiando en la pedagogía de sus docentes asiente a la propuesta.
Seño: ¿Qué tiene la vaca 4 y yo sólo dos? >
Flavio: Piernas - responde sin dudar…
Seño: Qué tenés en tus pantalones, que no hay en los míos? - El director se ajusta los lentes, y se prepara para interrumpir.
Flavio: Los bolsillos.- Responde mientras friega la punta de sus zapatillas blancas contra el Parqué de dirección.
Seño: ¿Qué entra en el centro de las mujeres y sólo detrás del hombre?
Flavio: La letra "E".
Seño: ¿Y dónde las mujeres tienen el pelo más enrulado?
Flavio: En África. - Responde estoico.
El director contiene la respiración, pero está demasiado intrigado. Ella cada vez está más roja de ira.
Seño: ¿Qué es blando, y en las manos de una mujer se vuelve duro?
Flavio: El esmalte de uñas, profe...
Seño: Qué tiene el Director en el medio de las piernas? - Al Director se le cruzan los ojos y comienza a transpirar.
Flavio: Las rodillas.- Responde al instante.
Seño: ¿Y qué tiene una mujer casada más ancha que una soltera?
Flavio: La cama señorita. ¿ Cuánto Falta?
Ya entre caliente y avergonzado el Director suspende el cuestionario y decide pasar inmediatamente a Flavio al tercer grado, y también a la maestra. Ya que con las preguntas que había hecho "la seño" semejante guarra para los chicos de primer grado era un peligro. Ambos salen de la oficina y El Director, terminado ya el día de clases y luego de la agobiante charla que duró casi cuatro horas sin fracción, salió a la calle. Tomó un taxi. Y se fue. Por ahí…
Al día siguiente tanto la señorita como Flavio ingresan a tercer grado. Ella, arrastrando la bronca del día anterior y haciéndose la distraída, elige a Flavio para dar un examen oral “sorpresa” y le exige que pase al frente.
Flavio comienza:
“La seño es una vaca gorda y puta con dos tetas. Parece que tuviera una verga entre los pantalones, pero tiene flor de cajeta con el pelo más enrulado que las africanas, en la que entra una poronga como la que tiene el director entre las piernas, a la que previamente le gustaría ponerla dura con sus manos recién pintadas con esmalte.
Qué digo una poronga, dos o tres, porque la seño tiene la argolla gigante porque es casada, no como la profe de inglés que es soltera y de vez en cuando se coge al director.”
Aprobé?
Octubre 2010. Buenos Aires. Argentina
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